{"id":245,"date":"2018-05-22T13:24:21","date_gmt":"2018-05-22T13:24:21","guid":{"rendered":"http:\/\/sonido13.com\/?page_id=245"},"modified":"2020-05-10T18:59:11","modified_gmt":"2020-05-10T18:59:11","slug":"ciencia-armonica","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/sonido13.com\/index.php\/ciencia-armonica\/","title":{"rendered":"CIENCIA ARM\u00d3NICA"},"content":{"rendered":"<p class=\"Normal P-8\"><span class=\"C-8\">La g\u00e9nesis de la armon\u00eda tuvo su origen en el siglo XIII, el siglo del Dante, cuando al ponerse tres sonidos simult\u00e1neamente en orden de terceras, naci\u00f3 el primer acorde, que fue la base de la maravillosa amalgama de sonidos que la humanidad ha ido conquistando lentamente al trav\u00e9s de los siglos para su deleite.<\/span><\/p>\n<p class=\"Normal P-8\"><span class=\"C-8\">Desde esa fecha, muchos han sido los tratados sobre esta materia escritos por eminencias, tales como Schoenberg, Rimsky-<wbr \/>Korsakof, Riemann, Durand, Richter, Eslava, De Santis, Hull, Ren\u00e9 Lenormand y Fenarolli, entre otros; y desconcertante es que la rutina se apodere de la mentalidad universal y hasta estos grandes m\u00fasicos no hayan hecho m\u00e1s que seguir el carril marcado por sus predecesores, olvidando algo de extraordinaria trascendencia:\u00a0<span class=\"C-9\">buscar los medios para que se desenvuelva la imaginaci\u00f3n de los estudiantes,\u00a0<\/span>de lo cual no existe ni la m\u00e1s<span class=\"C-9\">\u00a0<\/span>remota idea en ninguno de los libros citados, incluyendo los m\u00e1s recientes, como los de Lenormand, Hull y Schoenberg.<\/span><\/p>\n<p class=\"Normal P-8\"><span class=\"C-8\">Schoenberg, por ejemplo, dice en su\u00a0<span class=\"C-9\">Tratado de armon\u00eda\u00a0<\/span>\u00a0(escrito por curiosa coincidencia en el mismo a\u00f1o que el m\u00edo), que \u00e9l jam\u00e1s quiso ense\u00f1ar a sus alumnos lo que sab\u00eda, sino encauzarlos a buscar su propio camino, y los llamaba\u00a0<span class=\"C-9\">seekers,\u00a0<\/span>o sea \u201cbuscadores\u201d; pero es evidente que un estudiante de armon\u00eda en sus primeras lecciones\u00a0<span class=\"C-9\">nada puede descubrir en una materia que desconoce.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"Normal P-8\"><span class=\"C-8\">Creo oportuno citar las palabras de Gevaert transcritas por Ergo en la primera p\u00e1gina de sus\u00a0<span class=\"C-9\">Proleg\u00f3menos de instrumentaci\u00f3n<\/span>\u00a0y que dicen:\u00a0<span class=\"C-9\">\u201cEn m\u00fasica empieza apenas el per\u00edodo de la reflexi\u00f3n.\u201d<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"Normal P-8\"><span class=\"C-8\">Este cargo, que despiadadamente lanza Gevaert con toda la fuerza de su prestigio a la faz de los m\u00fasicos del mundo entero, no alcanza por fortuna a los estudios realizados por m\u00ed en mi revoluci\u00f3n del Sonido 13, pues ya en mi\u00a0<span class=\"C-9\">Tratado sint\u00e9tico de armon\u00eda,<\/span>\u00a0escrito en esta ciudad de M\u00e9xico en 1913, durante los aciagos d\u00edas que conocemos con el nombre de la Decena Tr\u00e1gica,\u00a0<span class=\"C-9\">logr\u00e9 desde la primera lecci\u00f3n algo que parecer\u00e1 imposible: que los estudiantes de armon\u00eda empezaran de inmediato a escribir peque\u00f1os temas con variaciones, de acuerdo con las reglas que sirven de modelo en cada caso.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"Normal P-8\"><span class=\"C-8\">El tema dado es el ejercicio de armon\u00eda y con \u00e9l todos mis alumnos, sin exceptuar uno solo, cualesquiera que hayan sido sus dotes intelectuales,\u00a0<span class=\"C-9\">empezaron a desarrollar\u00a0<\/span>\u00a0su imaginaci\u00f3n,\u00a0<span class=\"C-9\">no alocadamente, sino en forma l\u00f3gica, siguiendo las peque\u00f1as formas musicales; y fue as\u00ed como escribieron marchas, minuetos, gavotas y aun temas religiosos; naturalmente que eso era al principio de sus estudios, pues m\u00e1s tarde, al aplicar mi m\u00e9todo a las grandes formas musicales,\u00a0<\/span>llegaron a escribir sinfon\u00edas, obras de las cuales tom\u00e9 \u00a0fragmentos<span class=\"C-9\">\u00a0<\/span>para ilustrar algunos ejemplos en posteriores ediciones de mi libro.<\/span><\/p>\n<p class=\"Normal P-22\"><span class=\"C-9\">Recientemente he sabido que en alg\u00fan Conservatorio se ha querido imitar lo que yo hice hace cincuenta a\u00f1os, pero sin l\u00f3gica ni organizaci\u00f3n, ya que se pretende que los alumnos empiecen por lo m\u00e1s dif\u00edcil: la sinfon\u00eda.<\/span><\/p>\n<p class=\"Normal P-8\"><span class=\"C-8\">Cuando di una conferencia en el Instituto Juilliard de Nueva York, tuve la sorpresa de que uno de los profesores de dicha instituci\u00f3n me dijera que \u00e9l hab\u00eda hecho sus estudios de composici\u00f3n en Italia con mis libros (los que naturalmente en M\u00e9xico no se estudian), y que algunos de ellos llevan hasta ocho ediciones en el extranjero.<\/span><\/p>\n<p class=\"Normal P-8\"><span class=\"C-8\">Adem\u00e1s del sentido filos\u00f3fico de los tratados de armon\u00eda, han debido rectificarse las teor\u00edas con ella relacionadas desde su misma base f\u00edsica, descubriendo as\u00ed falsedades que se imparten en todos los conservatorios del mundo.<\/span><\/p>\n<p class=\"Normal P-8\"><span class=\"C-8\">Semejante cargo, que hago en mi calidad de autor de la revoluci\u00f3n del Sonido 13, debe ser comprobado.<\/span><\/p>\n<p class=\"Normal P-8\"><span class=\"C-8\">Vayamos al siglo XVI, \u00e9poca en la cual lo matem\u00e1ticos bas\u00e1ndose en la ra\u00edz dozava de 2, dividieron el intervalo llamado de octava en doce partes musicalmente iguales, creando el Temperamento. Desde ese instante alteraron la verdad f\u00edsica de todas las quintas, cuya raz\u00f3n es 1.5, con el prop\u00f3sito de encerrar doce de ellas en un m\u00faltiplo de vibraciones de una base dada.<\/span><\/p>\n<p class=\"Normal P-8\"><span class=\"C-8\">En consecuencia, desde hace cuatro siglos la consonancia perfecta, resultado de las quintas f\u00edsicas 1.5,\u00a0<span class=\"C-9\">desapareci\u00f3 de la m\u00fasica.<\/span>\u00a0De all\u00ed surgieron los batimientos, que son a manera de protesta de la naturaleza por haber infringido sus leyes. No obstante las palabras de Gevaert, quien nos dice que en m\u00fasica ha empezado el per\u00edodo de la reflexi\u00f3n, los tratadistas de armon\u00eda no han reflexionado y siguen ense\u00f1ando falsedades.<\/span><\/p>\n<p class=\"Normal P-8\"><span class=\"C-8\">No hay un solo conservatorio en el mundo donde no se ense\u00f1e que hay intervalos consonantes y disonantes, pues no fue sino hasta que la revoluci\u00f3n del Sonido 13 empez\u00f3 el an\u00e1lisis de manera inmisericorde a todas las teor\u00edas, cuando se aclar\u00f3 que en m\u00fasica\u00a0<span class=\"C-9\">no hay ni un solo intervalo f\u00edsicamente puro, y en consecuencia, ni un solo acorde consonante.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"Normal P-8\"><span class=\"C-8\">Con esta simple demostraci\u00f3n se desploman todas las teor\u00edas relacionadas con los intervalos, a los que, por otra parte, se les aplican absurdas denominaciones de subdisminuidos, menores, mayores, aumentados y superaumentados; t\u00e9rminos absolutamente irracionales e il\u00f3gicos, en \u00a0<span class=\"C-9\">segunda tambi\u00e9n a siete sonidos:\u00a0<\/span>de Do doble bemol a Re doble sostenido. Esos siete sonidos son: Do doble bemol, Do bemol, Do becuadro, Do sostenido, Do doble sostenido (o Re becuadro), Re sostenido y Re doble sostenido, lo que proviene de que\u00a0<span class=\"C-9\">los m\u00fasicos cometieron el<\/span>\u00a0<span class=\"C-9\">error apenas cre\u00edble de denominar los intervalos por los nombres de las notas y no por el n\u00famero de vibraciones que los separan; \u00a0<\/span>y no se detuvieron a pensar que segunda son dos sonidos; tercera son tres; cuatro forman la cuarta; cinco la quinta, etc\u00e9tera, y llegaron hasta el absurdo de llamar octava a trece sonidos: los doce de la crom\u00e1tica, m\u00e1s la repetici\u00f3n de la base.<\/span><\/p>\n<p class=\"Normal P-8\"><span class=\"C-8\">Estos mismos desatinos se repitieron al ense\u00f1ar, un\u00e1nimemente, que hay acordes consonantes, perfectos mayores y menores, que se clasifican as\u00ed por que de su base a la nota m\u00e1s alta hay una quinta dizque perfecta, ignorando que en el sistema en uso, o sea el temperado,\u00a0<span class=\"C-9\">todas las<\/span>\u00a0<span class=\"C-9\">quintas son imperfectas. \u00a0<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"Normal P-22\"><span class=\"C-9\">\u00bfNo es un crimen en el aspecto pedag\u00f3gico, encerrar a la juventud en ese mundo de falsedades? Horroriza pensar en la unanimidad de criterios en el error.<\/span><\/p>\n<p class=\"Normal P-8\"><span class=\"C-8\">Siempre he lamentado que los m\u00fasicos de M\u00e9xico no se hayan dado cuenta de los elementos conquistados por mi revoluci\u00f3n musical,\u00a0<span class=\"C-9\">y sigan siendo tributarios de verdaderas telara\u00f1as musicales en vez de salir brillantemente ante el mundo a demostrar teor\u00edas que dan a nuestra patria un lugar de honor en la cultura musical del mundo.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"Normal P-8\"><span class=\"C-8\">\u00a1Desventurada juventud que estudia m\u00fasica, c\u00f3mo est\u00e1s desperdiciando tu fuerza f\u00edsica en una \u00e9poca en que el hombre se lanza a la conquista del espacio y a ti te ligan a una vergonzosa rutina!<\/span><\/p>\n<p class=\"Normal P-18\"><span class=\"C-8\">Juli\u00e1n Carrillo (Junio 1963).<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La g\u00e9nesis de la armon\u00eda tuvo su origen en el siglo XIII, el siglo del Dante, cuando al ponerse tres sonidos simult\u00e1neamente en orden de terceras, naci\u00f3 el primer acorde, que fue la base de la maravillosa amalgama de sonidos que la humanidad ha ido conquistando lentamente al trav\u00e9s de los siglos para su deleite. 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