{"id":219,"date":"2018-05-22T11:31:57","date_gmt":"2018-05-22T11:31:57","guid":{"rendered":"http:\/\/sonido13.com\/?page_id=219"},"modified":"2020-05-10T18:53:10","modified_gmt":"2020-05-10T18:53:10","slug":"nueva-escritura-musical-sonido-13","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/sonido13.com\/index.php\/nueva-escritura-musical-sonido-13\/","title":{"rendered":"NUEVA ESCRITURA MUSICAL SONIDO 13"},"content":{"rendered":"<p class=\"Normal P-9\"><span class=\"C-11\">M\u00fasicos y fil\u00f3sofos han estado trabajando durante diecis\u00e9is siglos por elaborar una escritura musical l\u00f3gica, clara y f\u00e1cil, para el sistema de los sonidos en uso.<\/span><\/p>\n<p class=\"Normal P-9\"><span class=\"C-11\">La escritura del fil\u00f3sofo Boecio, que se conoce desde el siglo IV de nuestra era, es decir, desde antes de que naciera el cromatismo, se bas\u00f3 en quince letras del alfabeto, de la A a la P, sin J, o sean; A B C D E F G H I K L M N O P, con las cuales se indicaba de una manera absolutamente l\u00f3gica la altura relativa de los sonidos, ya que era obvio que el sonido B era m\u00e1s alto que A; que C era m\u00e1s alto que B, y as\u00ed sucesivamente. Aquel sistema abarcaba los \u00fanicos quince sonidos que hab\u00eda entonces en la m\u00fasica: dos octavas.<\/span><\/p>\n<p class=\"Normal P-9\"><span class=\"C-11\">Aquellas letras han tenido el privilegio de vivir durante diecis\u00e9is siglos, aunque con la modificaci\u00f3n que oper\u00f3 en ellas el Papa San Gregorio en el siglo VI, cuando tuvo la sensaci\u00f3n musical de que un sonido y su octava inferior o superior eran tan semejantes que casi se confund\u00edan y, por lo mismo, redujo a s\u00f3lo siete las quince: A B C D E F y G, que representan los sonidos La, Si, Do, Re, Mi, Fa, Sol. Cuando apareci\u00f3 el primer bemol en el siglo XI, los alemanes agregaron la letra H para indicar el Si becuadro y conservaron la B para el Si bemol.<\/span><\/p>\n<p class=\"Normal P-9\"><span class=\"C-11\">Estas siete letras est\u00e1n a\u00fan en uso en Alemania, Inglaterra y los Estados Unidos y tambi\u00e9n dieron origen a las llaves; pues las llaves de Fa son una deformaci\u00f3n de la letra F; las de Sol provienen de la G, y las de Do de la letra C.<\/span><\/p>\n<p class=\"Normal P-9\"><span class=\"C-11\">Siguieron m\u00e1s tarde diversos esfuerzos en pro de una nueva escritura a trav\u00e9s de los siglos; y no fue sino hasta el siglo XVIII (1742) cuando el fil\u00f3sofo Juan Jacobo Rousseau present\u00f3 en la Universidad de Dij\u00f3n, Francia, un sistema de escritura musical basado en siete n\u00fameros: 1 2 3 4 5 6 y 7; en ella trat\u00f3 de suprimir los sostenidos y los bemoles; y efectivamente, los suprimi\u00f3, pero sustituy\u00e9ndolos por otros signos.<\/span><\/p>\n<p class=\"Normal P-9\"><span class=\"C-11\">Esta escritura tuvo adem\u00e1s el defecto muy grande de servirse de s\u00f3lo siete n\u00fameros para representar una m\u00fasica de doce sonidos, pues ya Juan Sebasti\u00e1n Bach hab\u00eda escrito desde 1722, su maravillosa obra\u00a0<span class=\"C-12\">El clavicordio bien temperado,\u00a0<\/span>con el cual llev\u00f3 a la pr\u00e1ctica de la m\u00fasica los doce semitonos de la escala actual.<\/span><\/p>\n<p class=\"Normal P-9\"><span class=\"C-11\">Desde entonces hasta nuestros d\u00edas, ha existido una escritura musical complicad\u00edsima e il\u00f3gica, que ha ocasionado durante siglos muy grandes confusiones mentales, pues se emplearon para s\u00f3lo doce sonidos\u00a0<span class=\"C-12\">treinta y cinco signos. \u00a0<\/span>Helos aqu\u00ed: siete notas sin accidentes, Do, Re, Mi, Fa, Sol, La, Si; las mismas siete con sostenidos, son 14; con bemoles 21; con dobles sostenidos 28 y con dobles bemoles, son 35.<\/span><\/p>\n<p class=\"Normal P-9\"><span class=\"C-11\">Tantos signos gr\u00e1ficos hicieron creer a m\u00fasicos y f\u00edsicos que hab\u00eda en realidad treinta y cinco sonidos en la llamada octava, lo que complicaba no s\u00f3lo las teor\u00edas, sino tambi\u00e9n la pr\u00e1ctica de la lectura. La verdad es que, desde el siglo XVI, en teor\u00eda, y desde el XVIII, en la pr\u00e1ctica,\u00a0<span class=\"C-12\">no hay en m\u00fasica m\u00e1s que doce sonidos diferentes.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"Normal P-9\"><span class=\"C-11\">Por tal causa he formulado el cargo a todos los m\u00fasicos, inclusive Bach, de haber empleado signos para sonidos inexistentes, pues antes de la revoluci\u00f3n del Sonido 13 no hubo m\u00e1s que doce.<\/span><\/p>\n<p class=\"Normal P-9\"><span class=\"C-11\">El muy ilustre Arnold Schoenberg trabaj\u00f3 durante trece a\u00f1os elaborando un sistema de escritura musical, con el noble prop\u00f3sito de simplificar el existente; pero fracas\u00f3, ya que no s\u00f3lo no lo simplific\u00f3, sino que lo complic\u00f3 a\u00fan m\u00e1s; complicaci\u00f3n que empez\u00f3 al agregar una l\u00ednea a la pauta, haci\u00e9ndola de seis en vez de cinco, y con tres pautas de seis l\u00edneas, m\u00e1s dos llaves en cada una de ellas (lo que es un positivo absurdo), no logr\u00f3 escribir m\u00e1s que seis de las ocho octavas que hay en uso; error injustificable en un m\u00fasico de tan alta categor\u00eda.<\/span><\/p>\n<p class=\"Normal P-9\"><span class=\"C-11\">Adem\u00e1s, el sistema de Schoenberg, que fue publicado en el\u00a0<span class=\"C-12\">Musikbl\u00e4tter des Anbrcuch<\/span>\u00a0\u00a0de Viena, es diat\u00f3nico, pues indica los sonidos con las siete letras conocidas en una \u00e9poca en el que el cromatismo imperaba y \u00e9l era el palad\u00edn del dodecafonismo.<\/span><\/p>\n<p class=\"Normal P-9\"><span class=\"C-11\">Adem\u00e1s, comete el error de indicar los cinco sonidos llamados crom\u00e1ticos, como un artificio sobre los diat\u00f3nicos, lo que es arcaico, supuesto que desde el siglo XVI, como dije ya, los matem\u00e1ticos dividieron la octava en doce intervalos musicalmente iguales, con la f\u00f3rmula 1.059 y bas\u00e1ndose en la ra\u00edz dozava de 2.<\/span><\/p>\n<p class=\"Normal P-9\"><span class=\"C-11\">Ante este c\u00famulo de esfuerzos, la revoluci\u00f3n del Sonido 13 tuvo el privilegio de lograr un nuevo sistema de escritura musical para los doce sonidos en uso, casi sin propon\u00e9rselo.<\/span><\/p>\n<p class=\"Normal P-9\"><span class=\"C-11\">Efectivamente, cuando el 13 de julio de 1895 hice el experimento con el cual fueron conquistados los dieciseisavos de tono, surgi\u00f3 en el acto el tremendo problema de c\u00f3mo escribirlos, pues me aterraba pensar que si m\u00fasicos y fil\u00f3sofos eminentes hab\u00edan fracasado durante siglos en el logro de un sistema l\u00f3gico para s\u00f3lo doce sonidos, \u00bfqu\u00e9 podr\u00eda hacer yo para escribir no doce, sino noventa y seis, que fueron los que resultaron en la llamada octava con los dieciseisavos de tono?<\/span><\/p>\n<p class=\"Normal P-9\"><span class=\"C-11\">Quise servirme para ello de las pautas, las llaves, las notas, los sostenidos y los bemoles, pero eran absolutamente insuficientes.<\/span><\/p>\n<p class=\"Normal P-9\"><span class=\"C-11\">Entonces, en un momento de verdadera desesperaci\u00f3n, acud\u00ed a los n\u00fameros y en el acto surgi\u00f3 la luz, pues con noventa y seis n\u00fameros pude escribir los dieciseisavos de tono; con noventa los quinceavos; con ochenta y cuatro los catorceavos; con setenta y ocho los treceavos; con setenta y dos los dozavos; con sesenta y seis los onceavos; con sesenta los d\u00e9cimos; con cincuenta y cuatro los novenos; con cuarenta y ocho los octavos; con cuarenta y dos los s\u00e9ptimos; con treinta y seis los sextos; con treinta los quintos; con veinticuatro los cuartos; con dieciocho los tercios y con s\u00f3lo doce n\u00fameros, del cero al once, los semitonos.<\/span><\/p>\n<p class=\"Normal P-9\"><span class=\"C-11\">As\u00ed naci\u00f3 mi sistema de escritura musical para los doce sonidos cl\u00e1sicos, con el cual no necesito pautas, llaves, notas, sostenidos, bemoles ni becuadros, pues con una sola l\u00ednea horizontal, m\u00e1s dos guiones, puedo escribir hasta nueve octavas, una m\u00e1s de las que hay en uso.<\/span><\/p>\n<p class=\"Normal P-9\"><span class=\"C-11\">Con esta gr\u00e1fica, todos los instrumentos de las orquestas sinf\u00f3nicas, excepto el arpa, pueden escribirse con una sola l\u00ednea horizontal y un gui\u00f3n, lo que antes jam\u00e1s pudo hacerse.<\/span><\/p>\n<p class=\"Normal P-9\"><span class=\"C-11\">\u00bfQu\u00e9 dir\u00eda al conocerlo, el gran m\u00fasico franc\u00e9s Panser\u00f3n, que fuera inspector general de M\u00fasica de la ciudad de Par\u00eds, quien escribi\u00f3: \u201cUn sistema de escritura musical sin llaves es un sue\u00f1o imposible de realizar. . .\u201d, sue\u00f1o que M\u00e9xico realiz\u00f3 plenamente con su revoluci\u00f3n del Sonido 13.<\/span><\/p>\n<p class=\"Normal P-9\"><span class=\"C-11\">Juli\u00e1n Carrillo (Junio 1962)<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>M\u00fasicos y fil\u00f3sofos han estado trabajando durante diecis\u00e9is siglos por elaborar una escritura musical l\u00f3gica, clara y f\u00e1cil, para el sistema de los sonidos en uso. 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